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	<title>Comentarios para TIPOBlog</title>
	<link>http://blog.tipoingenieria.com</link>
	<description>Blog de TIPO Ingeniería</description>
	<pubDate>Tue, 06 Jan 2009 00:49:03 +0000</pubDate>
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		<title>Comentario sobre Rafael Nieto Cufí de El conflicto generacional en los Ingenieros de caminos: Mi Perspectiva</title>
		<link>http://blog.tipoingenieria.com/2007/03/02/el-conflicto-generacional-en-los-ingenieros-de-caminos-mi-perspectiva/#comment-2</link>
		<author>Rafael Nieto Cufí</author>
		<pubDate>Fri, 23 Mar 2007 12:25:08 +0000</pubDate>
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		<description>&lt;p&gt;Carta abierta a Rubén Eguíluz, compañero (Respuesta a la suya, de junio en ‘La Voz del Colegiado’)&lt;br /&gt;
RAFAEL NIETO CUFÍ&lt;br /&gt;
Colegiado nº 23&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No hay conflicto generacional —si uno no quiere—. Sí hay múltiples, mejores “salidas”; pero hay que molestarse en buscarlas, y perseverar en desarrollarlas. Creo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Me alegró, cantidad, su artículo. Sus protestas ponderadas, sus sólidas razones rebeldes. Y me alegró mucho más que La Voz lo acogiera, tras tanto escrito canijo, evanescente, pretérito. Ojalá siga así con este mío, que no es chica trágala: eso sí, con el mayor respeto e intención. Rubén dice mucho. Si uno lo lee, lo piensa bien, y siente bien, debería remover conciencias, estructuras, métodos. Singularmente, especialmente, en nuestro Colegio. Y viene de atrás. Pena. Por eso, y aunque tarde, creo que podemos y debemos mejorar: en ritmo, objetivos, ilusión y, sobre todo, en convicción ante la juventud nuestra y la ajena, ante el mundo de hoy y el futuro. Salir del agujero cómodo de Almagro 42: dicho con todo respeto y cariño por este dinosaurio, colegiado número 23, el más antiguo de la serie (mientras dure el milagrito).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hay una parte del artículo que no me gustó: rezuma, diría yo, añoranza de las prebendas y posiciones de ventaja del ingeniero viejo. Puedo equivocarme —me alegraría— porque no es eso; esa vía no sirve, y menos hoy: porque el mercado impone su ley, y Bolonia, la UE, la nueva dinámica, el mundo emergente y potente nos obligan a cambiar, desde ya, retrasados. Otra parte, sin parte (omisión), tampoco me gustó; me refiero a que, a más de protestar —que aplaudo— hay que dar soluciones posibles, aparte la que cita, bien, de inserción urgente y progresiva de los jóvenes entre los cuadros veteranos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Soluciones. Ahí está el reto. Reto especial al ingeniero moderno, con visión de presente y futuro. Recuperar el espíritu, y la acción generosa de los Grandes Ingenieros que nos formaron: los Entrecanales, los Torroja, etc.,etc. Sus consignas, “Ingeniero de Caminos es aquel que hace por uno lo que otro profesional hace por cinco”. Aquellos que nos animaron y enseñaron a poblar Latinoamérica, África, Oriente Medio, etc, de ingenieros de talla, y valor, y riesgo, tan lejos del casero comodón.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aportaciones: espero que los jóvenes respondan. En visión de este dinosaurio diría, en principio: NO. Dejar en paz de una vez y por siempre a D. Agustín, y sus tan santificadas glorias del paleolítico —si es lo que fueron—. Y cortar también, hasta el infinitésimo, esa infinitud de medallas, distinciones, actos, papel couché, sobre naderías: dan risa, si no pena. Somos poquita cosa, y, si nos admiramos el ombligo, somos cero, patatero.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sí, el Cuerpo de Caminos —que yo sigo amando terne— ya no existe en su versión antigua, pagada de sí misma, con frecuencia adocenada en su mamandurria, y peor, con visión miope y generosidad escasa. Ha habido de los otros, pero pocos, con escaso o nulo “tirón” sobre el resto. Esto hoy, creo, es suicida, corporativamente. Hay que cambiar. Ya. Y se puede.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Yo considero a los camineros de antes y de ahora como valores potencialmente sólidos, muy superiores a la media universitaria. Por selección personal, por formación escolar y por su trabajo realista, constructivo y de carácter nacional o internacional. Muchas posibilidades, pues. Pero creo que, de tiempo atrás, sin razón, estamos enquistados, como en burbuja extraterrestre, y pasivos, inanes —como colectivo al menos—, ¿cómo es posible esto? Urge reaccionar: hay que desparramarse por el mundo, en centenares, miles, de equipos multidisciplinares; podemos hacer un buen papel, sobresalir ayudando y dirigiendo. Debemos hacerlo, competir por doquier, aprovechando las ventajas de nuestra excelente formación lógica y constructora, y amplia, abierta. Y las grandes posibilidades que nos da el ordenador, internet, la globalización imparable, la dinámica mundial democrática y librepensadora —eludiendo todavía esos restos de fanatismos y fideísmos excluyentes y anquilosantes—. Estoy convencido, amigo Rubén, de que los jóvenes ingenieros os abriréis caminos prometedores, deslumbrantes hoy, en un mundo a vuestro alcance. Luchando, claro. Tropecientas autopistas disponibles. Desde mi limitada perspectiva dinosauria, apunto algunas:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;· El mundo esotérico, fascinante, del I+D, tan necesario y tan indigente en España. Levantarlo: vuestros conocimientos en probabilidades, movimientos varios, choques, viscosidad, tensiones, pueden valorarse mucho, en laboratorios, Nanotecnología, Biología. Hay muchísimo por hacer, crear.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;· Colaborando con la medicina: traumatología, con tu resistencia de los materiales, circulatorio, con tu hidrología; psicología-psiquiatría, con tu apabullante lógica constructora.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;· Colaborando en medio ambiente: los trasvases, los acuíferos, los mares y mareas, los vientos y generadores, los aprovechamientos geológicos en profundidad o superficie, los grandes puentes, parques e infraestructuras. Etc., etc., etc. Buscad tareas: encontraréis, triunfaréis.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;· Con las finanzas, mundo empresarial y afines. Próximo a vosotros, atrayente a muchos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;· Los seguros, siniestros, peritajes, arbitrios. Amplio campo, fácil para vosotros. Trabajadlo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;· Etc, etc, etc, que se escapan a este dinosaurio, pero no a vosotros, si estáis alerta. Por ejemplo, la ENSEÑANZA, plena, actualizada, a todos los niveles. Muy gratificante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;· Y el intrusismo arquitecto español -ingeniero español (los foráneos, diferentes, lo tienen claro).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tenéis ahí un enorme campo de trabajos múltiples, que son vuestra especialidad y que os han hurtado por ahora. Me refiero, en especial, a las obras ITE, Comunidad de Madrid, regaladas, en práctico monopolio, a los arquitectos: presupuestos totales de miles de millones, o billones (pts.). Injusto a todas luces, porque no se trata de proyectos de viviendas, sino de construcción, reconstrucción, averías, saneamientos, tuberías y similares. Y en mi larga vida ingenieril, salvo raras excepciones, han sido tarea de ingenieros. Yo he reclamado en vano, estoy en pleito por eso; pero hay mucho politiqueo por medio, intereses creados, y es difícil corregirlo, para un solitario. Pero en equipo, Internet, prensa, contactos múltiples, podéis virar la nave por buen rumbo. ¡Suerte!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No sigo, Rubén, que hoy he hecho demasiado ruido, sin filtro, ni pulimento. Y el eco, ¡¡¡ojo al eco!!!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;(Publicado en La Voz del COLEGIADO nº 307 Septiembre 2007, http://www.ciccp.es/ImgWeb/Sede%20Nacional/nuevo_home/Bole&lt;/p&gt;
</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Carta abierta a Rubén Eguíluz, compañero (Respuesta a la suya, de junio en ‘La Voz del Colegiado’)<br />
RAFAEL NIETO CUFÍ<br />
Colegiado nº 23</p>
<p>No hay conflicto generacional —si uno no quiere—. Sí hay múltiples, mejores “salidas”; pero hay que molestarse en buscarlas, y perseverar en desarrollarlas. Creo.</p>
<p>Me alegró, cantidad, su artículo. Sus protestas ponderadas, sus sólidas razones rebeldes. Y me alegró mucho más que La Voz lo acogiera, tras tanto escrito canijo, evanescente, pretérito. Ojalá siga así con este mío, que no es chica trágala: eso sí, con el mayor respeto e intención. Rubén dice mucho. Si uno lo lee, lo piensa bien, y siente bien, debería remover conciencias, estructuras, métodos. Singularmente, especialmente, en nuestro Colegio. Y viene de atrás. Pena. Por eso, y aunque tarde, creo que podemos y debemos mejorar: en ritmo, objetivos, ilusión y, sobre todo, en convicción ante la juventud nuestra y la ajena, ante el mundo de hoy y el futuro. Salir del agujero cómodo de Almagro 42: dicho con todo respeto y cariño por este dinosaurio, colegiado número 23, el más antiguo de la serie (mientras dure el milagrito).</p>
<p>Hay una parte del artículo que no me gustó: rezuma, diría yo, añoranza de las prebendas y posiciones de ventaja del ingeniero viejo. Puedo equivocarme —me alegraría— porque no es eso; esa vía no sirve, y menos hoy: porque el mercado impone su ley, y Bolonia, la UE, la nueva dinámica, el mundo emergente y potente nos obligan a cambiar, desde ya, retrasados. Otra parte, sin parte (omisión), tampoco me gustó; me refiero a que, a más de protestar —que aplaudo— hay que dar soluciones posibles, aparte la que cita, bien, de inserción urgente y progresiva de los jóvenes entre los cuadros veteranos.</p>
<p>Soluciones. Ahí está el reto. Reto especial al ingeniero moderno, con visión de presente y futuro. Recuperar el espíritu, y la acción generosa de los Grandes Ingenieros que nos formaron: los Entrecanales, los Torroja, etc.,etc. Sus consignas, “Ingeniero de Caminos es aquel que hace por uno lo que otro profesional hace por cinco”. Aquellos que nos animaron y enseñaron a poblar Latinoamérica, África, Oriente Medio, etc, de ingenieros de talla, y valor, y riesgo, tan lejos del casero comodón.</p>
<p>Aportaciones: espero que los jóvenes respondan. En visión de este dinosaurio diría, en principio: NO. Dejar en paz de una vez y por siempre a D. Agustín, y sus tan santificadas glorias del paleolítico —si es lo que fueron—. Y cortar también, hasta el infinitésimo, esa infinitud de medallas, distinciones, actos, papel couché, sobre naderías: dan risa, si no pena. Somos poquita cosa, y, si nos admiramos el ombligo, somos cero, patatero.</p>
<p>Sí, el Cuerpo de Caminos —que yo sigo amando terne— ya no existe en su versión antigua, pagada de sí misma, con frecuencia adocenada en su mamandurria, y peor, con visión miope y generosidad escasa. Ha habido de los otros, pero pocos, con escaso o nulo “tirón” sobre el resto. Esto hoy, creo, es suicida, corporativamente. Hay que cambiar. Ya. Y se puede.</p>
<p>Yo considero a los camineros de antes y de ahora como valores potencialmente sólidos, muy superiores a la media universitaria. Por selección personal, por formación escolar y por su trabajo realista, constructivo y de carácter nacional o internacional. Muchas posibilidades, pues. Pero creo que, de tiempo atrás, sin razón, estamos enquistados, como en burbuja extraterrestre, y pasivos, inanes —como colectivo al menos—, ¿cómo es posible esto? Urge reaccionar: hay que desparramarse por el mundo, en centenares, miles, de equipos multidisciplinares; podemos hacer un buen papel, sobresalir ayudando y dirigiendo. Debemos hacerlo, competir por doquier, aprovechando las ventajas de nuestra excelente formación lógica y constructora, y amplia, abierta. Y las grandes posibilidades que nos da el ordenador, internet, la globalización imparable, la dinámica mundial democrática y librepensadora —eludiendo todavía esos restos de fanatismos y fideísmos excluyentes y anquilosantes—. Estoy convencido, amigo Rubén, de que los jóvenes ingenieros os abriréis caminos prometedores, deslumbrantes hoy, en un mundo a vuestro alcance. Luchando, claro. Tropecientas autopistas disponibles. Desde mi limitada perspectiva dinosauria, apunto algunas:</p>
<p>· El mundo esotérico, fascinante, del I+D, tan necesario y tan indigente en España. Levantarlo: vuestros conocimientos en probabilidades, movimientos varios, choques, viscosidad, tensiones, pueden valorarse mucho, en laboratorios, Nanotecnología, Biología. Hay muchísimo por hacer, crear.</p>
<p>· Colaborando con la medicina: traumatología, con tu resistencia de los materiales, circulatorio, con tu hidrología; psicología-psiquiatría, con tu apabullante lógica constructora.</p>
<p>· Colaborando en medio ambiente: los trasvases, los acuíferos, los mares y mareas, los vientos y generadores, los aprovechamientos geológicos en profundidad o superficie, los grandes puentes, parques e infraestructuras. Etc., etc., etc. Buscad tareas: encontraréis, triunfaréis.</p>
<p>· Con las finanzas, mundo empresarial y afines. Próximo a vosotros, atrayente a muchos.</p>
<p>· Los seguros, siniestros, peritajes, arbitrios. Amplio campo, fácil para vosotros. Trabajadlo.</p>
<p>· Etc, etc, etc, que se escapan a este dinosaurio, pero no a vosotros, si estáis alerta. Por ejemplo, la ENSEÑANZA, plena, actualizada, a todos los niveles. Muy gratificante.</p>
<p>· Y el intrusismo arquitecto español -ingeniero español (los foráneos, diferentes, lo tienen claro).</p>
<p>Tenéis ahí un enorme campo de trabajos múltiples, que son vuestra especialidad y que os han hurtado por ahora. Me refiero, en especial, a las obras ITE, Comunidad de Madrid, regaladas, en práctico monopolio, a los arquitectos: presupuestos totales de miles de millones, o billones (pts.). Injusto a todas luces, porque no se trata de proyectos de viviendas, sino de construcción, reconstrucción, averías, saneamientos, tuberías y similares. Y en mi larga vida ingenieril, salvo raras excepciones, han sido tarea de ingenieros. Yo he reclamado en vano, estoy en pleito por eso; pero hay mucho politiqueo por medio, intereses creados, y es difícil corregirlo, para un solitario. Pero en equipo, Internet, prensa, contactos múltiples, podéis virar la nave por buen rumbo. ¡Suerte!</p>
<p>No sigo, Rubén, que hoy he hecho demasiado ruido, sin filtro, ni pulimento. Y el eco, ¡¡¡ojo al eco!!!</p>
<p>(Publicado en La Voz del COLEGIADO nº 307 Septiembre 2007, <a href="http://www.ciccp.es/ImgWeb/Sede%20Nacional/nuevo_home/Bole" rel="nofollow">http://www.ciccp.es/ImgWeb/Sede%20Nacional/nuevo_home/Bole</a></p>
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